¿Por qué mi internet está lenta?
Casi siempre el problema está en uno de estos puntos: el Wi-Fi, el router, tu operador o el DNS. Identificar cuál es el primer paso para resolverlo.
Primero, diferencia el Wi-Fi de tu servicio de internet
Haz una prueba de velocidad cerca del router y otra en la habitación donde la conexión falla. Si cerca del router va bien y lejos va mal, el problema es la señal Wi-Fi, no tu operador.
Si va lenta en ambos lugares, prueba por cable si es posible. Una conexión lenta por cable puede indicar un problema del router o de tu plan.
Causas más comunes
Señal débil: la distancia, paredes, espejos y aparatos como el microondas debilitan el Wi-Fi.
Red saturada: muchos dispositivos usándose al mismo tiempo o redes vecinas en el mismo canal de Wi-Fi.
Router con problemas: puede estar caliente, ser antiguo o llevar semanas sin reiniciarse.
DNS lento: las páginas tardan en abrir aunque la velocidad parezca buena.
Operador: una falla en tu zona o un plan que ya no alcanza para lo que necesitas.
Qué puedes hacer ahora
Reinicia el router: desconéctalo durante 30 segundos. Acércate y vuelve a probar. Desconecta los dispositivos que no estés usando.
Si nada cambia, anota los resultados de las pruebas y habla con tu operador. Esos datos ayudan a soporte a ubicar el problema.